viernes, 22 de febrero de 2008

HoneyMoon

¡Atención! Si estás comiendo, vas a comer o acabas de comer, te aconsejamos que pases por alto el siguiente post, así como si eres de estómago débil. Léase bajo su responsabilidad.


Normalmente los matrimonios suelen pasar por una época a la que suelen llamar su segunda luna de miel y normalmente suele transcurrir lustros después de la primera. Pues resulta que el Pipa las empalma como Gracita Morales los cigarrillos.

El otro día se puso a hablar de mujeres con un compañero (sic) y le confesó que ahora mismo él y su mujer (sí, está casado (¡sic!)) están viviendo su segunda luna de miel, con tan sólo unos meses de matrimonio a sus espaldas. O eso, o es que se les ha alargado demasiado. Además le contó que están en un momento muy ardiente en su relación y que está aprendiendo muchas posturitas nuevas (hasta la del misionero es nueva para él, seguro). En fin, que tengo que dejar de escribir, porque aunque uno no quiera, la imaginación va por libre. Discúlpenme ustedes.


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